Como un año más, al llegar diciembre, nos preparamos para las fiestas navideñas; y cómo no, para la Nochevieja. Una de las celebraciones más curiosas de esta fiesta tiene lugar en Salamanca (Castilla y León): desde los años noventa, los estudiantes universitarios la celebran en la Plaza Mayor de la ciudad antes de marcharse a sus casas a pasar las Navidades con sus familias. Y por supuesto, nuestra familia Erasmus no iba a perdérselo.

 

El primer día, después de hacer el check-in en el hotel, nos preparamos para la fiesta de la Nochevieja en la Plaza Mayor: en España, es tradición tomar 12 uvas en los últimos 12 segundos del año; pero en la Nochevieja Universitaria, se toman 12 gominolas. Tras “despedir” el año, nos vamos de Cotillón: ¡llegó el momento de la fiesta! Ningún universitario se queda en casa en esta noche, y personas de todo el mundo visitan la ciudad para celebrar la Nochevieja. Además, también otras secciones de Erasmus Student Network España visitan la ciudad, por lo que el buen ambiente y diversión están asegurados.

 

El segundo día se aprovecha para conocer la ciudad: la Universidad de Salamanca (USAL) es la segunda más antigua de España y en 2018 cumplió nada menos que 800 años desde su fundación. Ha sido y es una ciudad muy importante gracias a ser un referente cultural y educativo. En el tour del que disfrutamos este día, apadrinados por ESN Salamanca, pudimos visitarla, y entre otros sitios emblemáticos, también la Plaza Mayor, la casa de las Conchas y el convento de San Esteban.

 

Y en cuanto a fiestas, el quedarse atrás no era una opción: para cerrar con la visita guiada, ¡también se sale! De mano de ESN Salamanca, pudimos continuar con el espíritu y las ganas de la noche anterior de fiesta con el resto de secciones que fueron al Cotillón.

 

Como todo lo bueno, tuvimos que despedirnos de la ciudad universitaria hasta el año siguiente, pero nuestro viaje no acabó ahí. El último día, de vuelta a Sevilla, visitamos Cáceres. Allí nos recibió ESN UEx para guiarnos por la ciudad vieja, patrimonio de la humanidad de la UNESCO desde 1986. Al acabar la visita, dijimos “hasta el año que viene” a este viaje a Salamanca, el último del primer cuatrimestre: la ocasión perfecta de poder celebrar el Erasmus al estilo de los estudiantes salmantinos con las personas que se han convertido en familia en Sevilla.