Viajar al norte de Marruecos es una experiencia a tan solo 14 kilómetros de distancia de España. Un viaje así es inolvidable si se hace en familia, y en ESN Sevilla no íbamos a perdérnoslo.

 

Nuestra aventura empieza en la capital del mundo y sigue en Tarifa, muy temprano. Allí cogemos el ferry rumbo a Tánger, dejando la costa de Andalucía a nuestras espaldas. Al llegar dejamos las maletas rápido para empezar a explorar Marruecos.

 

El ritmo frenético de la ciudad empieza a apreciarse cuando llegamos al Gran Zoco. Vemos la Mezquita Sidi Boubaid y su minarete rosa. El tour continúa en La Place de France, donde el mirador, conocido como “El Balcón de los Perezosos”, nos permite ver perfectamente la costa española. Seguimos descubriendo la ciudad con la Iglesia de San Andrés, y continuamos adentrándonos en la Medina. Llegamos a un café encalado en un barranco: el Café Hafa, fundado en 1921, fue y es un conocido lugar de inspiración para muchos artistas. Allí tomamos té con vistas al mar y un aperitivo para después continuar con una cena típica con tajín, baile y música en directo.

 

¡El segundo día ponemos rumbo a Chefchaouen! Conocida por ser la “la perla azul”, en medio de las montañas del Rif. Pudimos disfrutar de las espectaculares vistas panorámicas desde el Hotel Atlas para después perdernos por sus calles laberínticas, su zoco y su kasbah. Al volver de Chaouen, disfrutamos de una cena típica y nos hicimos tatuajes con henna. El día no acababa ahí, porque pudimos rematarlo con una fiesta al volver al hotel para despedirnos de Tánger como merecía.

 

¡El último día ponemos rumbo a Assilah! De camino, montamos en camello a la orilla del mar. Ya en la ciudad costera pudimos pasear entre sus calles blancas, y su fuerte portugués. Además, Assilah destaca por sus murales y su arte callejero. Después de pasar el día en la playa, volvemos a Sevilla. Como todo lo bueno, hay que despedirse de Marruecos. Pero es sólo un “hasta pronto” que queda cerquita, a tan sólo unos pocos de kilómetros, tan cerquita que en los días claros puede verse desde la orilla de Tarifa.